La amenaza tiene alas
Antes era la inseguridad y Susana pidió "pena de muerte". Ahora es el Dengue, pero ojo hace años que estuvo entre nosotros, poniendo en peligro la salud de nuestros niños. Incluso yo estuve cerca de su agijón cuando era una niña pero lo vivía con alegría. Aquí esta la prueba:
Si! este personaje adorado por los bajitos fue el vocero de prensa de este mal que nos aqueja. Exijo, desde este humilde espacio, que Xuxa dé la cara y exhorté a: "dengue que pica, tiene que morir".
He dicho.
pd: ah! no olviden su repelente!
Posted at 9:43 AM | Etiquetas: Consejos Antiayuda, Sexto Sentido, Sin sentido | 2 Comments
Preguntas a la foto
Después de meses de no saber de él o mejor dicho, de negar su necesidad de llamarlo, me animé a tipear un tímido “hola” en la ventana del contacto más espiado del chat. Él me contesto rápidamente, detalle que me sorprendió y seguí la charla en torno a temas que no me interesaban y que apenas eran el precalentamiento de lo que realmente quería saber.
El hombre en el lado oscuro de la Luna dice:
en q andas?
Marcia dice:
entre el laburo y la facultad, vos?
Su pregunta simple y llana deslizaba la curiosidad sobre si estaba sola y con ganas de verlo. Entendí el código. Juntos lo habíamos creado. Pero me gusta evadirlo con mi clásico toque histérico. No le dije que lo extrañaba y que eso me enojaba conmigo misma. Había muchas cosas que no nos decíamos.
Sin embargo seguimos un largo rato chateando, poniéndonos al día de las anécdotas del tiempo de ausencia. Así él me contó que se había pintado la cara como un payaso para una fiesta de disfraces. Ante el asombr
o, le pedí que me mande una foto. Necesitaba reemplazar la imagen que dibujé instantáneamente en mi cabeza. Pero ahí no había lugar para la chica que lo acompañaba.
Su cercanía al cuerpo de él, su arqueo de cintura y su pecho forzosamente levantado como ofrenda barata, le indicaban que compartían una intimidad a la que yo no estaba invitada. Millones de preguntas me invadieron, no me alcanzaban los ojos para examinarla en su postura, su ropa y su pelo. Clickee el zoom al máximo en su cara y en la de él. Buscaba reconocer a esa chica, quien también se escondía tras una gran boca roja de payaso. Confirmé porque ni de chica me gustaron esos personajes torpes y exagerados de los circos. Luché con sus recuerdos, con esforzar la vista en la imagen y continuar en la conversación sin que se me escapara ninguna palabra que delate mis celos.
No podía pedirle explicaciones, ni aceptar que odiaba a esa, que sonreía a su lado. Al fin y al cabo, nos dejamos de ver sin un porque y nos ignoramos sin reclamos durante unos meses. Él no le indicó quien era ella, ni porque estaban abrazados, lo que me generó un mundo de ansiedades y dudas. Le continué escribiendo como si nada estuviera pasando, mientras pensaba si tendría que preguntarle directamente o de forma sutil qué lo unía a la chica de la foto. Decidí que lo mejor sería hablarlo personalmente, sin anticipárselo en el chat. “¿Antes o después del sexo?”, pensé rápidamente y lo dejé a la suerte.
La cita se pactó en el mismo lugar que los anteriores encuentros y el horario, era un hueco en las rutinas de cada uno. Siempre poco, para convencerse de que a ninguno de los dos le importa la presencia del otro, analicé más tarde. Pero a mí si me importaba. Quizás otra vez tenía la oportunidad de poner punto final y no como las otras veces, que sólo fue una coma, rápida en el trazo para seguir escribiendo una historia.
En el día del encuentro, me faltaban apenas caminar unas cinco cuadras para llegar a la casa de él. Lo llano del camino se peleaba con los pensamientos y las sensaciones que me hacían temblar. Sabía que, como otras veces ocurrió, una mirada de él podría enmudecer cualquier reproche.
Seguí caminando por el barrio de él, recorriendo con la mente la foto, la charla y el tiempo que pasé extrañándolo. Miré a mi alrededor y noté cómo esas veredas cambiaron. En mi aire distraído al avanzar, unos albañiles me aprobaron el look pensado para él. Eso me sobresaltó en el paso, sonreí tímidamente y bajé la cabeza. Mi ego había sido alimentado, pero las dudas continuaban y la distancia se acortaba.
Consideré con quién me encontraría al cruzar la puerta: un tipo inexpresivo, a años luz de Brad Pitt pero que me tenía en sus manos. “¡Qué absurdo!”, pensé sonriendo entre los desconocidos. Él con poco ya me atraía o quizás era ese su encanto. Repasé cada detalle que me enamoraba, y cada momento que había buscado en sus ojos algún rastro de correspondencia, sin verlo.
Estaba más cerca, en la esquina de su departamento, justo en el cruce de dos avenidas. El ruido del tránsito parecía acallar todas las voces de mi mente. En la espera del semáforo, sonó el celular, vio que era él y no lo atendí. Con luz verde, quedé inmóvil por unos segundos, giré y tomé el primer taxi de vuelta a casa. “Que se quede con la payasa”, suspiré.
Posted at 11:22 AM | Etiquetas: Sexto Sentido | 3 Comments
La caprichosa liquidación

Son esas épocas soñadas, el sale esta en muchos lados y todo se extendió por la malaria global. Ahí la primera paradoja: no hay plata con tanta oferta extendida en el tiempo. A mí se me hace agua a la boca y no tengo ni un céntimo. Será otra vez, la ñata contra el vidrio.
Hoy tuve mi pequeña revancha, fui a una zapatería a la que ya le deje la aureola de mi respiración desde principios de temporada. Una armonía entre precio, calidad y belleza. No me lo puedo perder. Sumado a que hoy me encontré con un cartel que rezaba "99$ cada para, sólo por hoy!". No me lo puedo perder, repetí y entré como una zombie.
Aquí viene la paradoja más reiterativa: elegir porque "todos son lindos, todos me quedarían bien con tal cosa". Pero el bolsillo o el crédito de la tarjeta ponen los límites. Hay que intentar ser frías y recordar qué zapatito quería?, qué venía a buscar? Luego de ese ejercicio filosófico, cerré los ojos y dije (como si bosquejara al hombre ideal): con tacos, de medio tiempo (no da para ojotas), adaptable a las combinaciones y cómodo. Lo de los tacos es porque necesito una ayudita, soy baja, ok? Bien, por ende tengo pies pequeños. Esto es una regla que se da en el 99% de los casos según la Consultora Marcia y asociados.
Y aquí viene la paradoja irreductible, el drama y la comedia, el desencuentro intrínseco: En las liquidaciones de temporada de zapatos, las peques buscan sus tacos altos y las lungas, las chatitas, pero el stock es opuesto. Para mí, todas chatitas, al ras del piso para recordar tu destino de enana. Para ellas, las de las piernas largas: quedan las plataformas de todos los colores y materiales, que sólo se pueden ver puestos a travestis (no por falta de gusto, sino con el fin marketinero que es llamar la atención en medio de las noches).
Me acerqué al sector de los pares 35-36 (talla pequeña) y le dije al vendedor: "ah, esto es lo que hay para las enanas, no?". Sonrió, no se animó a decirme que sí. Al instante, mientras luchaba por entrar en un 35, una chica de mi altura preguntaba: "¿no te quedaron con tacos?".
Posted at 1:27 PM | Etiquetas: Sexto Sentido, Vista | 2 Comments
La juventud está comprada

No voy a explicar porque a todo el mundo no le quedan bien los pantalones chupines y mucho menos en los hombres.
No voy a repetir que si rondaría los 15 años hoy, me convertiría en ameba al ver a esos chicos con el pelo planchado, largo y con corte asimétrico.
No quiero enumerar todas las razones por las que me incomodan las vendedoras de ropa.
No voy a recrear la escena en la que estás en el probador intentado subirte un jean un talle más chico y estas minitas te abren la cortina y una queda con el culo al aire.
Tampoco voy a exponer, hoy, las deficiencias técnicas de los probadores.
No quiero discriminar, pero lo voy a hacer. Si voy a un local de ropa de marca (me entendés boló?) y las niñas que atienden que con suerte recién terminaron el secundario y por eso tienen un vocabulario de no más de cien palabras, pretenden asesorarme en el vestuario, es apenas de un gaje de las compras. Porque uno cuando ya pasó la adolescencia sabe más o menos qué va a buscar. Se tiene una certeza que al menos en lo personal, no se extiende a otros aspectos.
Lo cierto es que el panorama se complica cuando se trata de un vendedOr, adolescente y flogger que se acerca y te pregunta: "en qué te puedo ayudar?". Con una percha en la mano y levantando mi ceja, le hice un tilt con mi mirada y maldije mi suerte: "en qué me podés ayudar vos, querido!!!???? acá el que necesita una guía sos vos!!!
Posted at 1:40 PM | Etiquetas: Sexto Sentido, Vista | 2 Comments
Prudencia
Hay gente que para tomar las grandes decisiones chequea su horóscopo, consulta con sus amigos o da mil vueltas. Y hay momentos, que la urgencia apremia, el impulso es un caballo desbocado y uno se manda boludeces, así nomas.
Cuando habló de las grandes decisiones me refiero a: renunciar/cambiar de laburo,pelearse o amigarse con pareja, amigos, mascotas, familiares,compañeros de trabajo, mudarse decidir el rumbo de las vacaciones, dejar la facultad, dar un examen sin estudiar, léase lo que podemos englobar con: Mandar a la m!ª"·$%·%·@ algo o todo.
Esta actitud es muy seductora en las chicas en medio del SPM (Síndrome PreMenstrual). Por eso el mandamiento es simple:

Consejos para pasar por el ese duro lapso temporal:
- comprar una barra de chocolate xl o un 1/4 kg. de helado (más no porque sobreviene el sentimiento de culpa). en lo posible, elija un tramontana bien cargado.
- encerrarse y mirar pelis como Bridget Jones donde todos los hombres son malvados, bah la pura verdad o las 6 temporadas de Sex and the city;
- apagar el celular, siempre puede llegar un sms o un llamado molesto;
- desconectar el msn, cualquier nick puede desatar la ira;
- no abra el Fb que siempre se encuentran fotos de una enemiga del pasado hecha una diosa o un comentario desubicado;
- use ropa amplia que no le permita ver su cuerpo;
- si gusta de leer: elija entre Simone de Beauvoir, Marcela Serrano o Maitena de acuerdo a su estado y nivel anímico-intelectual.
- aléjese de las armas;
- aléjese de los espejos;
- Si no tiene otra opción que pasar por este momento en su lugar de trabajo, evite los lugares en los que se encuentre con sus peores compañeros, utilice toda su energía en laburar y coma sola;
- si todo esto no le da resultado, empastíllese!!!!! e intente sonreír como Catherine Fulop haciendo abdominales con dolor de ovario.
- y por sobretodas las cosas, no escriba posts como este.
Posted at 6:09 AM | Etiquetas: Consejos Antiayuda, Sexto Sentido, Sin sentido | 3 Comments


